Un día como, hoy hace dos años, dejamos de ser dos jóvenes para ser una jóven familia. Fue un sábado lleno de emoción y de amor que celebramos junto a nuestras familias y nuestros amigos. La celebración de este aniversario trae un bonito regalo, uno que hemos hecho los dos con mucho amor y pensando en compartir la vida el uno con el otro, en caminar siempre juntos, en ser la fuerza y el apoyo del otro. Será el último aniversario que pasaremos como una familia de dos, a partir del próximo año habrán más sillas a la mesa, más batallitas que contar, más cosas de las que reir.
Gracias amor mío por estar a mi lado, por elegirme como compañera de tu vida, por hacerme este regalo maravilloso. Te quiero con todo mi corazón.
De mi búsqueda y de cómo el llegar a ser madre no es más que el inicio del camino.
martes, 4 de septiembre de 2012
jueves, 30 de agosto de 2012
Todo va bien !!
Después de muchos nervios y de alguna noche sin dormir por fin fuimos ayer a la eco del 1er trimestre.
Llegamos al hospital con bastante tiempo de antelación y la espera se hizo eterna. Nos atendió una ginecóloga jóven, muy amable, que ya había leído el informe sobre el aborto anterior. Tras preguntarnos algunas cosas nos avisó que esa primera ecografía iba a ser más larga de lo normal porque tenía que tomar muchas medidas y fijarse en bastantes cosas, que no nos pusiésemos nerviosos y que ya después nos lo enseñaría y explicaría. Sin embargo, nada más empezar me tomó de la mano y me dijo "Tranquila, el coranzoncito late con fuerza, puedes respirar." Yo no me había dado ni cuenta pero de los nervios estaba reteniendo la respiración. Uff, casi me pongo a llorar del alivio. Después estuvo mirando un buen rato el ecógrafo, mucho, por lo menos a mí (y a mi marido según me dijo después también) se me hizo eterno. Me hizo ir a orinar para verlo mejor aunque yo no tenía ganas y apenas pude hacer unas gotas, pero parece ser que después realmente pudo ver mejor.
Por fin terminó las mediciones y nos enseñó la pantalla. Nos enseñó el feto desde varias perspectivas explicándonos "eso es la cabeza... mirad la naricilla... las manos, los piececitos..." ¡¡¡Se movía!!! Pudimos escuchar el corazón, que fue una sensación maravillosa. Ya lo habíamos escuchado en la eco de la ginecóloga por privado, pero escucharlo en esta eco fue 100.000 veces mejor. Nos dio una impresión de la eco, que no puedo publicar hoy porque aquí no tengo escáner, a ver si la próxima semana os enseño al garbancito.
Saliendo de la consulta le pregunté a mi marido, que estaba emocionadísimo, así en plan de broma "Qué guapa! Parece que tenía cara de niña, no?" y él me contesta todo convencido "Pues a mí me ha parecido niño!". Jajajaja, seguro que son las ganas de tener un niño, aunque sea de forma inconsciente, porque siempre dice que le da lo mismo niño que niña.
Bueno, hasta aquí el relato de la eco. Ahora estamos a la espera de los resultados del triple test, que tardarán una semana. Si no nos llaman dentro de la semana que viene significará que los riesgos son bajos y ya nos informará la matrona en la visita del próximo mes. Si saliese algo preocupante nos llamarán antes del hospital. Esperemos que vaya todo bien.
Gracias a tod@s por vuestro apoyo y vuestros ánimos estos días, y sobre todo por estar ahí.
Llegamos al hospital con bastante tiempo de antelación y la espera se hizo eterna. Nos atendió una ginecóloga jóven, muy amable, que ya había leído el informe sobre el aborto anterior. Tras preguntarnos algunas cosas nos avisó que esa primera ecografía iba a ser más larga de lo normal porque tenía que tomar muchas medidas y fijarse en bastantes cosas, que no nos pusiésemos nerviosos y que ya después nos lo enseñaría y explicaría. Sin embargo, nada más empezar me tomó de la mano y me dijo "Tranquila, el coranzoncito late con fuerza, puedes respirar." Yo no me había dado ni cuenta pero de los nervios estaba reteniendo la respiración. Uff, casi me pongo a llorar del alivio. Después estuvo mirando un buen rato el ecógrafo, mucho, por lo menos a mí (y a mi marido según me dijo después también) se me hizo eterno. Me hizo ir a orinar para verlo mejor aunque yo no tenía ganas y apenas pude hacer unas gotas, pero parece ser que después realmente pudo ver mejor.
Por fin terminó las mediciones y nos enseñó la pantalla. Nos enseñó el feto desde varias perspectivas explicándonos "eso es la cabeza... mirad la naricilla... las manos, los piececitos..." ¡¡¡Se movía!!! Pudimos escuchar el corazón, que fue una sensación maravillosa. Ya lo habíamos escuchado en la eco de la ginecóloga por privado, pero escucharlo en esta eco fue 100.000 veces mejor. Nos dio una impresión de la eco, que no puedo publicar hoy porque aquí no tengo escáner, a ver si la próxima semana os enseño al garbancito.
Saliendo de la consulta le pregunté a mi marido, que estaba emocionadísimo, así en plan de broma "Qué guapa! Parece que tenía cara de niña, no?" y él me contesta todo convencido "Pues a mí me ha parecido niño!". Jajajaja, seguro que son las ganas de tener un niño, aunque sea de forma inconsciente, porque siempre dice que le da lo mismo niño que niña.
Bueno, hasta aquí el relato de la eco. Ahora estamos a la espera de los resultados del triple test, que tardarán una semana. Si no nos llaman dentro de la semana que viene significará que los riesgos son bajos y ya nos informará la matrona en la visita del próximo mes. Si saliese algo preocupante nos llamarán antes del hospital. Esperemos que vaya todo bien.
Gracias a tod@s por vuestro apoyo y vuestros ánimos estos días, y sobre todo por estar ahí.
martes, 28 de agosto de 2012
Antes de la ecografía
Mañana tengo la cita en el hospital para la eco de las 12 semanas, esa que me da tanto miedo. Después de lo que me pasó la otra vez acudo a la cita con temor a que la historia se repita. Sé que el temor es infundado, que no tiene por qué volverse a repetir, pero a ver como convenzo yo a mi cerebro de que no hay que preocuparse.
No quiero darle más vueltas, pensar en si noto o no los síntomas típicos del embarazo, en si realmente serán normales los pinchazos que siento en la zona pévica o si serán síntoma de que algo va mal, etc. Me cuesta dormir por las noches (otra cosa de la que preocuparse, porque se supone que debería tener mucho sueño), me duele la cabeza... Menos mal que mañana saldremos de dudas.
No quiero darle más vueltas, pensar en si noto o no los síntomas típicos del embarazo, en si realmente serán normales los pinchazos que siento en la zona pévica o si serán síntoma de que algo va mal, etc. Me cuesta dormir por las noches (otra cosa de la que preocuparse, porque se supone que debería tener mucho sueño), me duele la cabeza... Menos mal que mañana saldremos de dudas.
lunes, 20 de agosto de 2012
20 de agosto de 2012
Hoy es 20 de gosto. Un lunes de verano cualquiera. El primer día de dos semanas de vaciones.
Un día como hoy hubiese salido de cuentas si mi primer embarazo hubiese seguido adelante. Posiblemente hoy ya tendría a mi bebé en mis brazos, tal vez desde hace días. También podría haber estado esperando aún, contando los días, deseando que llegase ya (¡Dios mío, con este calor!).
No estoy demasiado triste porque, aunque nuestra felicidad se va a retrasar unos meses, tenemos a nuestro garbancito de nuevo en camino. Tengo que reconocer que llevo un par de semanas algo preocupada porque las molestias del embarazo van remitiendo (menuda ironía, eh?) y me noto algo distinta. Sé que no tiene porqué significar nada malo, que cada embarazo es distinto, pero a principios de año me pasó lo mismo justo en las fechas que se paró el embarazo (cosa que descubrí una semana después). Intento no agobiarme demasiado, mantener la ilusión, no pensar en ello, pero tengo días y días. La semana próxima tengo la eco de las 12 semanas y estoy deseando ir, aunque me traiga malos recuerdos.
Leí hace unos días esta entrada de Una maternidad diferente sobre el ambarazo tras un aborto y me sentí bastante identificada. En realidad me hizo darme cuenta de que lo peor no es el miedo a que se vuelva a repetir la pérdida, que por supuesto es mucho, sino la diferencia en la sensación de felicidad que se siente por estar embarazada. La primera vez sentía una alegría inmensa, todo el tiempo, simplemente por pensar que estaba embarazada y que íbamos a tener un bebé, por imaginárme cómo sería todo... Mi marido estába contentísimo de verme tan feliz y me decía que iba a tenerme siempre embarazada para verme así siempre. Ahora es distinto. Claro que estamos contentos, mucho, pero no es lo mismo. Es una pena no poder volver a disfrutar de aquella sensación maravillosa de estra en las nubes todo el día, como una adolescente enamorada.
Supongo que conforme avance el embarazo y vayan saliendo bien las pruebas la alegría y la tranquilidad irán aumentando de la mano. Pasar la eco de las 12 semanas será subir un escalón.
Un día como hoy hubiese salido de cuentas si mi primer embarazo hubiese seguido adelante. Posiblemente hoy ya tendría a mi bebé en mis brazos, tal vez desde hace días. También podría haber estado esperando aún, contando los días, deseando que llegase ya (¡Dios mío, con este calor!).
No estoy demasiado triste porque, aunque nuestra felicidad se va a retrasar unos meses, tenemos a nuestro garbancito de nuevo en camino. Tengo que reconocer que llevo un par de semanas algo preocupada porque las molestias del embarazo van remitiendo (menuda ironía, eh?) y me noto algo distinta. Sé que no tiene porqué significar nada malo, que cada embarazo es distinto, pero a principios de año me pasó lo mismo justo en las fechas que se paró el embarazo (cosa que descubrí una semana después). Intento no agobiarme demasiado, mantener la ilusión, no pensar en ello, pero tengo días y días. La semana próxima tengo la eco de las 12 semanas y estoy deseando ir, aunque me traiga malos recuerdos.
Leí hace unos días esta entrada de Una maternidad diferente sobre el ambarazo tras un aborto y me sentí bastante identificada. En realidad me hizo darme cuenta de que lo peor no es el miedo a que se vuelva a repetir la pérdida, que por supuesto es mucho, sino la diferencia en la sensación de felicidad que se siente por estar embarazada. La primera vez sentía una alegría inmensa, todo el tiempo, simplemente por pensar que estaba embarazada y que íbamos a tener un bebé, por imaginárme cómo sería todo... Mi marido estába contentísimo de verme tan feliz y me decía que iba a tenerme siempre embarazada para verme así siempre. Ahora es distinto. Claro que estamos contentos, mucho, pero no es lo mismo. Es una pena no poder volver a disfrutar de aquella sensación maravillosa de estra en las nubes todo el día, como una adolescente enamorada.
Supongo que conforme avance el embarazo y vayan saliendo bien las pruebas la alegría y la tranquilidad irán aumentando de la mano. Pasar la eco de las 12 semanas será subir un escalón.
sábado, 18 de agosto de 2012
Tres bebés de repente
En mi última entrada os contaba que estuvimos comprando algunas cosas para los bebés de mis primos, que estaban a punto de nacer. Pues bien, un poco antes de lo esperado (aunque podía pasar ya en cualquier momento).. ¡¡los tres nacieron ayer!! ¡Tres chicos!
Nos han llamado esta mañana para darnos la noticia y contarnos un poco cómo fue todo. Algo caótico. la verdad, porque las dos cuñadas se pusieron de parto casi a la vez, con un par de sustos y una cesarea de urgencia por medio, los abuelos a puento de salir de viaje hacia Cádiz por motivos familiares... en fin, toda una aventura pero con final feliz, felicísimo. En unos días iremos a verlos (ya estoy intentando convencer a mi madre de que tardemos un poquito en ir y de que la visita debe ser corta, para no molestar mucho), estoy deseando verles las caritas y saber los detalles. ¡Qué cotilla, jejeeje!
Nos han llamado esta mañana para darnos la noticia y contarnos un poco cómo fue todo. Algo caótico. la verdad, porque las dos cuñadas se pusieron de parto casi a la vez, con un par de sustos y una cesarea de urgencia por medio, los abuelos a puento de salir de viaje hacia Cádiz por motivos familiares... en fin, toda una aventura pero con final feliz, felicísimo. En unos días iremos a verlos (ya estoy intentando convencer a mi madre de que tardemos un poquito en ir y de que la visita debe ser corta, para no molestar mucho), estoy deseando verles las caritas y saber los detalles. ¡Qué cotilla, jejeeje!
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