El sábado estuve con mi madre en unas galerías comprando unos regalos para los bebés de unas primas que están a punto de nacer. Ya conté en esta entrada, cuado comenzaba este blog, que este año habrá un boom de nacimientos en mi familia y que, de no haber perdido a mi bebé (y mi cuñada también) habrían nacido 5 niños en este mes de agosto.
El caso es que para los próximos días esperamos que nazcan el segundo hijo de una prima y los gemelos de su hermano y cuñada primerizos. Mi prima ya tiene un niño que nació hace cuatro años (¿son cuatro ya?) también por estas fechas, así que ya tiene de todo, pero para los primerizos (y encima son dos!) hay que comprar/preparar todo nuevo. Fuimos a la tienda donde han echo la "lista de nacimiento", para que la gente pueda regalarles lo que ellos necesitan y han elegido previamente. Muy cómodo para los familiares y amigos y muy práctico para los padres. De los regalos que quedaban elegimos la cuna de viaje, una silla elevadora para sentar al bebé a la mesa (que no sé por qué sólo quieren una, imagino que para probar primero qué tal les va) y algún detallito más.
Mientras preparaban y empaquetaban todo estuvimos echando un vistazo a las cosas de bebés y.... me caía la baba!!! Carritos, cunitas, bañeras, ropita, juguetes, sillitas... Es que me muero de ganas por que nos llegue el momento de elegir todo para el garbancito!! ¿Será ansia consumista? Puede, pero es que me hace una ilusión enooorme! Como soy de las que le gusta mucho mirar y comparar las distintas opciones y no se deciden a la primera a la hora de elegir cuando voy de compras imagino que, aunque divertido y emocionante, será también un comecocos, pero me apetece mucho. Además, como habrá que tomar decisiones importantes poara la seguridad y el bienestar del bebé, como el carro o la sillita para el coche, nos lo tendremos que pensar mucho, y encima cuidando el presupuesto, que no está el horno para bollos, lo que lo pondrá aún más difícil... ay madre. Se aceptan sugerencias.


